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SUELOS FLOTANTES (II): ¿QUIÉN DICE QUE ESTOS SUELOS LAMINADOS NO SON NATURALES?

Los suelos laminados cada vez presentan mayor variedad de diseños y acabados más realistas, por lo que están resultando serios competidores de las tarimas flotantes con acabado natural, con las ventajas de un coste más asequible y mayor resistencia, lo cual puede ser muy interesante en estancias con mucho tránsito, o frecuentadas por niños o animales.

En este post te voy a hablar de las principales características de los suelos laminados sintéticos, remitiéndote a un post anterior de esta serie, dedicada a los suelos flotantes en general, para que averigües los detalles a tener en cuenta para una correcta instalación.

Sin duda instalar un suelo laminado es una de las reformas más rápidas (un día o día y medio para un piso de tres dormitorios), más baratas y que más pueden cambiar el aspecto de tu casa o local comercial.

 

¿En qué consisten realmente los suelos laminados sintéticos?

Los suelos laminados se llaman así porque se componen de varias láminas o capas. Repasando la funcionalidad de estas capas de abajo a arriba, es decir, desde lo que no se ve a lo que sí vemos, nos encontramos con las siguientes:

  1. La capa base o equilibrante: es una capa de refuerzo resistente a la humedad que garantiza que el suelo no se abombe.
  2. La capa núcleo o de fibra de alta densidad: está compuesta de fibras de madera refinadas y de resina de melamina de alta calidad, consiguiendo un material homogéneo, duradero, estable y resistente a la humedad.
  3. La capa de diseño o decorativa: realmente es una impresión, mediante técnicas muy sofisticadas, de una fotografía de alta resolución de cerámicas, piedras o madera reales, con un acabado en resina de melanina.
  4. La capa superior protectora: es una capa transparente que protege el suelo de los impactos, arañazos, manchas e incluso el desgaste. En realidad no es una única capa sino una agrupación de varias capas de melanina prensadas con alta presión y temperaturas, que se terminan con una textura de grabado en relieve acorde con el diseño elegido, para dar mayor realismo al aspecto final. Si la textura del grabado coincide exactamente con los nudos y vetas del diseño, se dice que es un laminado sincronizado, y el precio es superior a cuando el relieve, aunque exista, no está perfectamente relacionado con los matices del diseño.

 

Instalación de suelo laminado de lama ancha

De la descripción que te acabo de hacer respecto a la composición de los suelos laminados, se derivan dos de sus principales diferencias con las tarimas flotantes con acabado de madera natural:

Existe más variedad de diseños en los suelos laminados que en las tarimas flotantes, porque su capa decorativa, admite infinitas variantes tanto de materiales como de colores, en función de las fotografías utilizadas.

Al tratarse de suelos sintéticos, no se pueden lijar y barnizar, mientras que la tarima flotante, que está acabada en una capa de madera natural, sí.

El formato estándar de los suelos laminados es de 20 cms x 120 cms, si bien cada día hay mayor variedad de formatos, entre los que destacamos las lamas de gran formato, que llegan a longitudes de 200 cms, o el formato en losetas.

 

¿Todos los suelos laminados son igual de resistentes?

No, de hecho uno de los principales aspectos en los que debes fijarte a la hora de decidir el suelo laminado que te interesa es su dureza, o resistencia frente al desgaste.  Lógicamente a mayor dureza, mayor precio, por lo que debes asegurarte de estar eligiendo un suelo de la dureza idónea para el uso que le quieres dar, y de estar comparando presupuestos homogéneos.

 

La dureza se mide realizando un test de abrasión por el que se somete al suelo a una serie de frotados sucesivos utilizando un rodillo provisto de lija, hasta que la capa decorativa pierde su apariencia original. Para clasificar la dureza de los suelos se utiliza el código AC+Dígito, oscilando el dígito entre el 1, para los menos resistentes y el 6, para los más resistentes.

Suelo laminado Meister para cocina

 

Te recomiendo que por muy baratos que sean no te plantees instalar suelos de dureza inferior a la AC3, ya que de otra forma  no te garantizarás una resistencia adecuada. Centrándonos por tanto, en los suelos de más utilizados, debes saber que:

  • Los suelos AC3 son los que resisten más de 2.500 vueltas en el test de abrasión y menos de 4.000, y están indicados para uso doméstico normal.
  • Los suelos AC4 son los que resisten más de 4.000 vueltas en el test de abrasión y menos de 6.500, y están indicados para uso elevado, tanto en viviendas como en locales comerciales.
  • Los suelos AC5 son los que resisten más de 6.500 vueltas en el test de abrasión y menos de 8.500 (que es el límite reservado para los AC6). Están indicados para uso intensivo en bares y locales comerciales.

Cuando compares dos suelos de una misma categoría, por ejemplo AC4, fíjate también en el número de vueltas que resisten, porque como te he explicado, a mayor número de vueltas, mayor calidad del suelo, aun dentro de la misma categoría.

La mayoría de las marcas garantizan sus suelos laminados por una serie de años. Por ejemplo, Quick-Step, que es una de las que distribuimos en entrecolores, da garantía de hasta 25 años.

¿Qué limpieza y mantenimiento requiere un suelo laminado?

 

Tarima flotante sintética oscuraLos suelos laminados son muy resistentes a los impactos y arañazos y prácticamente resultan inalterables a la luz con el paso del tiempo. Por tanto, los cuidados que requieren son muy básicos.

En todo caso, para evitar los arañazos, es conveniente que protejas las patas de tus sillas y resto de mobiliario que sea susceptible de ser arrastrado, con discos de fieltro.

Especial cuidado debes poner en el caso de sillas de oficina con ruedecillas giratorias deslizables, asegurándote de que éstas dispongan de una capa de goma o simplemente instalando alguna superficie vinílica de protección, a modo de alfombra, en la zona de rodadura. Una buena solución para estas zonas puede ser una alfombra vinílica que cubra parcialmente el suelo.

 

Barre o aspira periódicamente el suelo para mantenerlo libre de polvo, migas y otros restos, utilizando escoba, mopa o aspiradora. Por último, cuando necesites quitar alguna mancha concreta, utiliza un paño humedecido y escurrido y si no es suficiente, un jabón neutro. Evita limpiadores con cera, aceite, disolventes o lejía, ya que no aportarán nada a la limpieza y en cambio pueden formar una película superficial que actúe atrayendo la suciedad.

 

Espero que este post te haya dado una idea clara sobre los suelos laminados sintéticos. Si te ha gustado cómo te lo he explicado, y te interesa pedir presupuesto para cambiar tu suelo, contacta con entrecolores. 

¡Gracias!