Reforma con suelo flotante laminado

SUELOS FLOTANTES (I): RENUEVA TUS SUELOS EN UN TIEMPO RECORD

Los suelos flotantes, sean laminados sintéticos o de madera natural, tienen la gran ventaja de una instalación rápida y limpia (un día o día y medio para un piso de tres dormitorios), por lo que constituyen una de las reformas más fáciles de hacer dentro de una casa o local, y con un mayor impacto visual.

En este post te voy a hablar de la forma de instalar los suelos flotantes,  explicándote algunos detalles que conviene que tengas en cuenta para un resultado satisfactorio, y de las principales diferencias entre los suelos laminados sintéticos y las tarimas flotantes.

Posteriormente dedicaré otros dos nuevos posts a tratar con más profundidad las características tanto de los suelos laminados como de las tarimas flotantes. Espero que la serie completa resuelva las dudas que puedas tener y te ayude a inclinar la balanza hacia la opción que mejor se ajuste a tus necesidades.

 

¿Cómo se instalan los suelos flotantes?

La característica que comparten los suelos laminados sintéticos y las tarimas flotantes, es que se instalan sin pegarse ni clavarse a la base preexistente, por lo que se conocen como suelos flotantes, consiguiendo la estabilidad por la unión de unas tablas con otras hasta quedar prácticamente al límite del perímetro de la habitación o espacio en el que se instalan.

Tanto bajo los suelos laminados como bajo las tarimas flotantes, se coloca una base aislante, denominada fonpex,  consistente en una lámina fina de politileno, que actúa de aislante adicional frente a la humedad y al ruido de impactos. Si todavía queremos incrementar el aislamiento acústico, existe la opción de solicitar las tablas con una capa pegada especial para tal fin, o incluso, solicitar planchas anti-ruido independientes, que son de mayor grosor.

 

Instalación de suelo flotante

 

Las tablas, en el caso de los suelos laminados y en muchas de las tarimas de madera, se fijan unas a otras mediante un sistema de clic. Sin embargo, hay algunas marcas de tarima con acabado de madera natural que se siguen decantando por pegar entre sí las tablas.

Para absorber posibles dilataciones, lógicamente mayores en el caso de las tarimas flotantes que en el de los suelos laminados, se deja alrededor de un centímetro entre el suelo y la pared, quedando esta holgura oculta bajo el rodapié. De hecho, los rodapiés de los suelos flotantes suelen tener mayor grosor que los utilizados para suelo de parquet pegado, precisamente para ocultar este espacio.

Cuando la distancia libre entre las dos paredes que delimitan un espacio, es superior a 10m, se recomienda utilizar una junta de dilatación, para evitar potenciales abarquillamientos en caso de dilatación.

El material se compra por paquetes cuyo contenido suele oscilar entre 1,5 m2 y 2,5 m2. Siempre es conveniente comprar algún paquete o paquetes de más, tanto para posibles desperdicios como para tener alguna reserva de material de cara a posibles reposiciones futuras de alguna parte concreta.

¿Qué son los suelos laminados sintéticos?

Los suelos laminados sintéticos son un tipo de suelos flotantes que se componen de varias láminas o capas, todas ellas de materiales sintéticos.

La capa de diseño o decorativa, que realmente es una impresión de una fotografía de alta resolución de un material natural (piedra, cerámica o madera), es la que les da su apariencia final.

Las principales diferencias de los suelos laminados con las tarimas flotantes con acabado de madera natural consisten en:

  • Existe más variedad de diseños en los suelos laminados que en las tarimas flotantes, porque su capa decorativa, admite infinitas variantes tanto de materiales como de colores, en función de las fotografías utilizadas.
  • Al tratarse de suelos sintéticos, no se pueden lijar y barnizar, mientras que la tarima flotante, que está acabada en una capa de madera natural, sí.

El formato estándar de los suelos laminados es de 20 cms x 120 cms, si bien cada día hay mayor variedad de formatos, entre las que destacamos las lamas o planchas de gran formato, que llegan a longitudes de 200 cms, y el formato en losetas.

El precio de un suelo laminado depende fundamentalmente de su dureza, o resistencia frente al desgaste, siendo los más blandos los clasificados como AC1 y los más duros o resistentes los clasificados como AC6.

Como te explicaré en detalle en un post posterior de esta serie, no te recomiendo que instales suelos de dureza inferior a la AC3, por muy irresistible que sea su precio.

¿Cómo son las tarimas flotantes con acabado de madera?

Las tarimas flotantes no macizas, se componen de tres capas, siendo la capa exterior la única de “madera noble”, cualquiera que sea ésta (roble, haya, cerezo, etc). El grosor de esta capa exterior varía entre 2 mm y 4 mm, que es lo que hace unas tarimas admitan más lijados que otras.

Instalación de Tarima flotante en cocina

 

La ventaja de la tarima flotante es que ya viene barnizada de fábrica, a diferencia de las tarimas macizas pegadas, que deben ser lijadas y barnizadas in situ, con el mayor tiempo e incordio de polvo y olores que ello supone.

Aunque la tarima flotante no es tan resistente como el suelo laminado AC4, AC5 ó AC6, también es bastante resistente, dadas las capas de barniz con las que viene protegida, que en el caso de tarimas de primeras marcas, llegan hasta 6 ó 7 capas.

El formato más común de las tarimas flotantes es el que se presenta en tablas de 20 cm ancho, si bien los largos de las tablas pueden ser muy distintos. A su vez, el acho puede formarse con 1,2 ó tres tablillas, siendo mayor el precio cuanto menor es el número de tablillas.

 

¿Puedo instalar un suelo flotante en las escaleras?

Claro que puedes instalar un suelo flotante en las escaleras, aunque en este caso, a diferencia del resto de la casa, el material deberá ir pegado a los escalones y rematado con mamperlanes, que son los listones de madera con los que se guarnecen los bordes de los escalones.

Instalar suelo flotante en escaleras

En definitiva, se trata de un trabajo bastante más laborioso que el de la instalación de suelo flotante en superficies corridas de suelo, y por tanto, tiene un coste de mano de obra mayor.

Mi recomendación

Si tienes niños o animales domésticos en casa, o quieres instalar el suelo flotante en un local abierto al público con mucho tránsito, te recomiendo el suelo laminado, tanto por coste como por resistencia.

Sin embargo, si eres de los que todavía valoran la calidez y el tacto de los materiales naturales, no tienes hijos o tus hijos “ya están criados”, y económicamente te lo puedes permitir, te alegrarás de decantarte por una tarima flotante de acabado de madera.

El coste de la instalación es muy similar en ambos casos, alrededor de los 10€/m2 (salvo en escaleras y en zonas especiales) y la diferencia de coste inicial del material, se te olvidará en unos meses.

 

Espero que este post te haya dado una idea clara sobre los suelos flotantes (que ampliaré en los dos posts siguientes de esta serie). Si te ha gustado cómo te lo he explicado, y te interesa el mundo de la decoración, por favor, suscríbete a nuestro blog y entra a formar parte de la comunidad de entrecolores.

¡Gracias!

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