Cocinas abiertas al salón

COCINAS ABIERTAS AL SALÓN: ¿ALGO MÁS QUE UNA MODA?

Es un hecho que las cocinas abiertas al salón cada vez son más utilizadas. Si bien podemos pensar que esto es consecuencia de la necesidad de optimizar el espacio o la luz natural, en pisos nuevos de superficie reducida o en pisos antiguos reformados, con pocos ventanales, lo cierto es que las cocinas abiertas van ligadas a un nuevo estilo de vida y ya se utilizan incluso cuando la superficie disponible es amplia, simplemente por comodidad. Por eso, yo creo que las cocinas abiertas al salón han venido para quedarse y son algo más que una moda pasajera, tal y como te explicaré en este artículo.

¿Te apetecería a ti tener una cocina abierta o integrada en tu salón?. Si es así, espero que los consejos que te doy a continuación te ayuden a visualizar el tipo de cocina que mejor se adapta a tu casa y empieces a pensar seriamente en el tipo de reforma que tienes que llevar a cabo para hacer tu sueño realidad.

 

Una cocina abierta al salón es una cocina para socializar

Como te decía al principio de este artículo, en mi opinión la verdadera razón que justifica la proliferación de las cocinas abiertas al salón es el cambio de estilo de vida de la sociedad moderna.

Por una parte, el tamaño de las familias se ha reducido mucho, siendo cada vez más numerosos las familias monoparentales o los singles que viven solos, por lo que ahora se cocina para muchas menos personas que años atrás.

Por otra parte, la escasez del tiempo disponible nos lleva a que cada vez tendamos más a simplificar la elaboración de nuestras comidas y/o a comer fuera de casa, con lo que la mayoría de las familias no requieren tanto espacio de almacenaje en sus cocinas.

Y para terminar, la cocina se está convirtiendo en una actividad de ocio, ya que al no preparar necesariamente todas las comidas en casa, sino esporádicamente, cocinar ya no se ve como una actividad obligatoria. Por eso, cuando decidimos cocinar, lo disfrutamos, e incluso en muchos casos lo compartimos con amigos o familiares. Y es aquí, donde las cocinas integradas en el salón, al estilo de las family rooms americanas, despliegan todo su encanto, puesto que permiten que la persona o personas que estén cocinando compartan conversación con el resto de personas que están en el salón.

 

Tres ambientes que delimitar y que integrar: cocina, comedor y salón

El reto de los espacios multifuncionales, es encontrar una distribución y una decoración que encuentre el equilibrio entre delimitar sus diferentes usos, en este caso cocina, comedor y salón, y a la vez consiga una transición ordenada y armoniosa entre los mismos, de forma que el espacio único resultante tenga una personalidad unitaria.

Un ejemplo muy claro de este equilibrio entre delimitación e integración de espacios, es el que te muestro en la siguiente fotografía. Si bien posteriormente profundizaré en muchos de los aspectos que se ponen de manifiesto en este espacio integrado, merece la pena que analicemos las claves de un resultado tan conseguido:

 

Cocina comedor y salón en un único espacio

 

  • El uso de un pavimento continuo, y de una gama cromática uniforme, blancos y grises con pinceladas de azul, integra visualmente los espacios.
  • Sin embargo, en la zona de cocina se han utilizado dos recursos muy efectivos para conseguir su delimitación. Por una parte, se ha utilizado un falso techo más bajo que el del resto del salón y comedor, y además se ha pintado en azul. Por otra parte, se ha creado una falsa viga adosada al pilar existente, que crea un dintel de entrada a la zona de cocina desde la de comedor, y que sirve para enmarcar el falso techo.
  • La cocina, está abierta tanto a la zona de salón, como a la zona de comedor. Se comunica con la zona de salón a través del lineal de mobiliario bajo en el que se haya encastrado el fregadero y se comunica con la zona de comedor a través del dintel abierto al que aludía anteriormente.
  • Las lámparas colgantes sobre el lineal de mobiliario bajo, a la vez que contribuyen visualmente a la delimitación de los espacios, consiguen una transición muy armoniosa entre el salón y la cocina debido a su cálida luz y a su estética. Por otro lado, parte del mobiliario de almacenaje de la cocina se prolonga en la zona de comedor, actuando como muebles vajilleros y de apoyo, lo que resulta estética y funcionalmente muy acertado.

¿Cocinas abiertas al salón o semi-abiertas?

Lógicamente, el grado de apertura o de integración de las cocinas en el resto del espacio, no es siempre el mismo, dependiendo sobre todo de la configuración física del espacio.

Así, podemos encontrar cocinas totalmente abiertas, o cocinas semi-abiertas, siendo estas últimas las que se encuentran en algún remetido del espacio, y quedan conectadas con el resto de la superficie sólo por un lateral.

Para entender estas diferencias, te propongo que analicemos conjuntamente las dos siguientes fotografías:

 

 

Cocina retro totalmente integrada en el salónEsta cocina está totalmente integrada en el salón y sin embargo su mobiliario es claramente de cocina y muchos de los utensilios de cocina se hayan a la vista, a diferencia de lo que suele ser habitual en estos casos, utilizando muebles mucho más asépticos y con capacidad de almacenaje para ocultar vajilla y utensilios y transmitir orden.

A pesar de ello, el ambiente, de estética retro, está lleno de encanto y de energía, y parece invitar a compartir la actividad de cocinar. En mi opinión, son tres los elementos que consiguen este resultado: la personalidad de los electrodomésticos de acero inoxidable y grandes dimensiones (sobre todo del frigorífico y la campana extractora), el uso de la gran isla central como mesa de comedor, a la vez que se utiliza como espacio para almacenaje, y sobre todo, la presencia del ladrillo visto y de la baldosa hidráulica en las dos paredes en “L”  y en el suelo, que sirven de apoyo al mobiliario de la cocina.

 

Cocina blanca sin tiradores abierta al salón

 

Esta cocina es un ejemplo de cocina semi-abierta al salón, ya que sólo está conectada con éste por la vuelta de la encimera, que tiene anchura suficiente como para funcionar como mesa de comedor o al menos, mesa de desayunos. Llamo tu atención sobre el falso techo creado para empotrar los focos halógenos y delimitar el espacio, y sobre la pared de ladrillo, que ya “envuelve” a la mesa de desayunos y que se ha separado del resto de la pared de la cocina mediante un falso pilar que actúa como transición perfecta entre ambos tratamientos de la pared.

 

¿Cuál es el mejor tratamiento para el suelo y las paredes de las cocinas abiertas?

Lo esencial no es tanto mantener la uniformidad de los materiales utilizados, como garantizar una correcta armonización de los mismos, poniendo cuidado en la transición entre materiales distintos, tal y como se pone de manifiesto en la fotografía anterior.

En relación al suelo, una opción  muy extendida en la actualidad es utilizar el mismo tipo de pavimento en todas las zonas. Esto ya es posible no sólo con pavimentos de gres porcelánico, u hormigón pulido, sino también con suelos de madera tratados contra la humedad o suelos sintéticos laminados imitación de madera. En todo caso, siempre puedes utilizar, para obtener una protección extra en la zona de cocción o de fregadero, alfombrillas de cocina, ya sean textiles o vinílicas.

 

Cocina clásica abierta al salón

 

Si por el contrario, prefieres un suelo más resistente para la zona de cocina, una tendencia que gana enteros por momentos es delimitar dicha zona con baldosa hidráulica, consiguiendo la apariencia visual de una alfombra que combina perfectamente con el resto del pavimento, sin crear distorsiones, tal y como puedes apreciar en la siguiente fotografía.

 

Cocina retro abierta en Loft con baldosa hidráulica

 

En cuanto al tratamiento de las paredes, lo más frecuente suele ser utilizar un material distinto de la pintura en la zona de cocina, a diferencia del resto del salón comedor, pero o bien manteniendo la unidad cromática o buscando un claro contraste de texturas.

En este sentido, te animo a ver todas las fotografías de este artículo para que compruebes diferentes opciones (azulejos o baldosines, retorno frontal en la pared del mismo material de la encimera, pintura protegida por vidrio, ladrillo, planchas de acero inoxidable, etc.). En el caso de utilizar pintura, ésta debe ser pintura plástica, para que resista la humedad y pueda ser limpiada.

¿Cómo deben ser el mobiliario y los electrodomésticos en las cocinas abiertas?

La tendencia más extendida en la actualidad es utilizar muebles de cocina de líneas modernas, lacados en blanco o en colores claros y sin tiradores, de forma que se integren perfectamente con el resto del mobiliario del salón y aporten luminosidad.

No obstante lo anterior, hay cocinas que quedan estupendamente con mobiliario más clásico, incluso rústico, o con mobiliario de estética industrial en acero inoxidable, tal y como puedes comprobar en algunas de las fotografías de este artículo.

Como elemento de separación entre la cocina y el comedor, es muy frecuente utilizar una pequeña barra o una parte de la encimera e incluso, en el caso de disponer de más espacio, una mini-isla que lo mismo puede servir como espacio de trabajo y almacenaje que como mesa de comedor.

 

Cocina integrada en el salón con gran isla central de roble

 

En cuanto a los electrodomésticos, hay dos opciones básicamente: panelarlos y que queden integrados completamente con el mobiliario, como en la fotografía principal de este artículo, o mantenerlos a la vista, en cuyo caso es importante que tengan un diseño bonito, normalmente en acero inoxidable.

De cualquier forma, es esencial invertir en buenos electrodomésticos que funcionen silenciosamente, y en el caso de la campana extractora, que además sea lo suficientemente potente para minimizar olores y humo.

La guinda final: Decoración e iluminación de las cocinas abiertas

Un hecho irrefutable es que las cocinas integradas en el salón tienen más visibilidad pública que las cocinas tradicionales, por lo que es importante mantenerlas lo más ordenadas posibles y que los pequeños electrodomésticos o utensilios que se mantengan a la vista, sean objetos de una estética cuidada.

Además, al estar integradas en el salón, admiten una mayor variedad de recursos decorativos, como jarrones, cuadros, fotografías, fotomurales, libros, etc., convirtiéndose en una prolongación de éste.

En cuanto a la iluminación, al margen de utilizar una iluminación general a base de halógenos o focos downligths empotrados en el falso techo, yo considero esencial utilizar lámparas colgantes de luz más cálida y estética depurada, que son ideales para conseguir a la vez una delimitación visual de los espacios y una transición natural entre los mismos.

 

Cocina negra brillo con fotomural urbano nocturno

 

Espero que este post te ayude a decidir si disponer de una cocina abierta al salón es una buena opción para ti o no. De cualquier forma, si haces caso a lo que decía Bernard Shaw, que “No hay amor más sincero que el amor a la comida”, estarás de acuerdo en la importancia que esta zona tiene dentro de tu hogar.

Si te animas a pasar a la acción, y reformar la cocina, estaremos encantados de recibirte en nuestra tienda-estudio de entrecolores, en el Pº de la Chopera 190 de Alcobendas, o que nos contactes por teléfono o correo. Te podemos dar un montón de ideas y facilitarte un presupuesto.

¿Crees que las cocinas abiertas al salón son algo más que una moda?. Si la respuesta es positiva y te ha gustado mi explicación, por favor comparte este post en tus redes sociales favoritas. Gracias!!!

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