Las alfombras de fibras naturales son una elección perfecta en cualquier circunstancia, ya que a su gran versatilidad estética, suman importantes cualidades prácticas de resistencia, facilidad de limpieza y coste muy asequible.

Además, el hecho de que estén tejidas con fibras vegetales hace que sean especialmente indicadas para personas alérgicas, ya que atrapan el polvo entre sus fibras, y regulan de forma natural la humedad, al traspirar con facilidad. Esta es una de las razones por las que se utilizan bastante en dormitorios, especialmente las de yute y sisal, que son las de tacto más agradable.

En este post voy a tratar de responder a las preguntas más frecuentes que te pueden surgir antes de decidir si este es el tipo de alfombra o de moqueta que estás buscando. Además, he seleccionado unas cuantas fotografías, de diferentes habitaciones de la casa y de diferentes estilos de decoración, que ponen de manifiesto la versatilidad estética, de la que te hablaba en el párrafo anterior, de las alfombras de fibras vegetales y que probablemente te den alguna idea que puedas aplicar.

¿Todas las alfombras de fibras naturales o alfombras de fibras vegetales son iguales?

Aunque se conocen con la denominación genérica de alfombras de fibras naturales o alfombras de fibras vegetales, hay distintas variedades, dependiendo del material utilizado. Las más conocidas son las de sisal, yute, cáñamo, algas marinas, coco y bambú.

A continuación te voy a resaltar las principales características de las mismas, y desde ya, para que luego no me puedas acusar de que “se me ve el plumero”, me voy a decantar por el sisal, porque en mi opinión es la fibra vegetal que reúne el compendio de características más completo:

  • Sisal: Procede de las hojas de la pita o agave y es la fibra vegetal empleada por excelencia. A la vez que resulta resistente y flexible, lo que la hace igualmente apta para zonas de mucho tránsito y para enmoquetar escaleras, tiene un tacto bastante suave que permite el contacto con el pie desnudo. Además, aunque lo más frecuente es utilizarlo en la gama de colores naturales y neutros, admite muy bien el teñido, por lo que es posible encontrarlo en colores más vivos.
  • Yute: Es muy suave y por eso resulta adecuado para dormitorios, pero se mancha con facilidad y además no soporta un tráfico intenso.
  • Cáñamo: Su tacto es algo áspero pero soporta bien el desgaste. Se teje a mano.
  • Algas Marinas: Su apariencia es muy lisa. Son las alfombras de fibras naturales que más se utilizan para cocinas y baños, porque aguantan muy bien la humedad. En cambio, no son adecuadas para ambientes secos. No admiten teñido pero se pueden confeccionar entremezclando entre sus fibras cuerdas de colores.
  • Coco: Resulta muy resistente a la humedad y al desgaste pero tiene un tacto áspero. Tradicionalmente se ha utilizado para la fabricación de felpudos y sacos. No es recomendable su uso en escaleras porque es fácil que los tacones puedan quedar enganchados entre sus fibras.
  • Bambú: Estas alfombras se confeccionan en tablillas. Presentan un tacto suave y son muy flexibles. Son resistentes pero sensibles a la incidencia solar, por lo que pierden el color con facilidad.

 

¿Qué tipo de cuidados tienes que dar a las alfombras de fibras naturales para su adecuado mantenimiento?

La mayoría de las fibras vegetales son resistentes y duraderas, tal y como te he explicado en el apartado anterior, por lo que sólo te tienes que preocupar de tres cosas:

  • Del remate de la alfombra, o ribete, que la protege del deshilachamiento, por lo que es fundamental que sea un remate adecuado  (no es necesario cuando se instala la fibra vegetal como moqueta).
  • De aspirar la alfombra de forma regular, de una a dos veces por semana, ya que como atrapa el polvo, evitando que circule por el ambiente, si no lo aspiras, quedará retenido.
  • De secar con rapidez los líquidos derramados, evitando que penetren entre sus fibras y sean absorbidos por éstas. Para ello es recomendable que  dispongas de un paño blanco de algodón o hilo que absorba el líquido antes de que lo haga el material.

¿En qué medidas y con qué formas se pueden confeccionar las alfombras de fibras naturales?

Lo primero a aclarar es que puedes disponer tanto de alfombras de fibras naturales, es decir, piezas cortadas para que dispongan de espacio libre a su alrededor, como de moquetas de fibras naturales, es decir, instaladas hasta los límites de la pared.

Como se fabrican en rollos de 2m y 4m, el ancho máximo que admiten como alfombras es de 4m. En cambio, la medida mínima que se cobra, bien para el ancho o para el largo de una alfombra, es de 2m, puesto que este es el ancho de los rollos más pequeños.

En el caso de que quieras instalarlas como moqueta, opción muy frecuente en los dormitorios, no hay problema en que alguna de las medidas supere los 4 m, ya que al ir pegadas al suelo, si la instalación es correcta no tiene por qué detectarse el empalme.

Si las dos medidas, ancho y largo, pasan de 2m, hay que utilizar el rollo con 4m de ancho y convendrá, para evitar el máximo desperdicio de material y que la alfombra resulte lo más económica posible, que una de las dos medidas se aproxime a los 4m.

Puedes elegir entre diferentes formas de confección, rectangulares, trapezoidales, e incluso redondas, si bien en este último caso no podrás seleccionar una greca o banda como remate, sino un ribete. De cualquier manera, dispondrás de una amplia variedad de grecas o ribetes entre los que elegir, pudiendo jugar con ellos a la hora de coordinarlos con otros elementos de tu decoración.

Alfombra de sisal de forma trapezoidal en comedor clásico

¿En qué tipo de habitaciones y con qué estilos decorativos encajan mejor las alfombras de fibras naturales?

No me acuses de no querer mojarme si te respondo que ¡¡¡ En cualquiera!!!.

Si tenemos en cuenta que el antecedente de las alfombras de fibras naturales son las esteras artesanales propias de lazona mediterránea (Andalucía, Baleares, Cataluña…), y al igual que ellas transmiten inmediatamente la frescura y la sencillez que requiere la decoración en ambientes rústicos o marineros, es lógico que su utilización más generalizada haya sido en este tipo de estilos, tal y como se puede observar en las dos fotografías siguientes. Además, resultan ideales como alfombras de verano.

Alfombra de fibra natural en comedor rústico

Alfombra de sisal en Salón en tonos blancos

No obstante, su uso se ha ido generalizando por la facilidad con la que se combinan con cualquier tipo de decoración y por cómo se mimetizan con el entorno circundante, a la vez  que aportan la personalidad de su textura, que dependiendo de la fibra utilizada y de la forma con la que ésta vaya trenzada (bouclé, espiga, panamá,…) transmite una apariencia más natural o más sofisticada, como puedes comprobar comparando esta fotografía de un salón decorado en tonos blancos con la fotografía del comedor de estilo clásico que aparece más arriba en este post.

Además, como las moquetas de sisal son agradables de tacto y  muy resistentes, se utilizan cada vez más en dormitorios, especialmente en dormitorios infantiles. Su ventaja frente a otras alfombras infantiles es que no que quedan desfasadas a medida que el niño va creciendo, y como he explicado anteriormente, resultan muy saludables por sus propiedades hipoalergénicas y de regulación de la humedad.

Moqueta de fibra vegetal en dormitorio infantil

Por último, si te gusta la idea de utilizar una alfombra o moqueta de fibra natural y lo que te echa para atrás es la posibilidad de que se ensucie con líquidos y manchas difíciles, una buena opción, aunque más cara, son las alfombras y moquetas de vinilo, cuya apariencia resulta muy similar, aunque su tacto quizás no sea tan agradable.

Si crees que ahora tienes las ideas más claras para poder elegir una alfombra o moqueta de fibra natural, y te gusta el mundo de la decoración, por favor, suscríbete a nuestro blog y entra a formar parte de la comunidad entrecolores.

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