PUERTAS LACADAS EN BLANCO: ¡Una pequeña reforma que lo cambia todo!

Cambiar tus puertas actuales por puertas lacadas en blanco es una de las reformas más sencillas, rápidas y efectivas que puedes realizar para cambiar por completo el aspecto de tu casa.

En este post te voy a explicar, apoyando mis argumentos en fotografías, las razones por las que las puertas lacadas en blanco resultan muy recomendables desde un punto de vista decorativo.

Además, te voy a contar pequeños trucos para aumentar el impacto positivo de las puertas lacadas en blanco. Todos ellos están testados en proyectos decorativos que hemos realizado para nuestros clientes y ellos han quedado encantados con el resultado conseguido.

UTILIZA PUERTAS LACADAS EN BLANCO PARA GANAR LUMINOSIDAD EXTRA

Si bien las puertas lacadas en blanco aportan luminosidad en cualquier circunstancia, resultan especialmente útiles en zonas oscuras, estrechas y difíciles de decorar, como habitualmente son los pasillos y recibidores.

Además, con la idea de ganar luminosidad, te recomiendo que en el caso de puertas que separen pasillos o recibidores de otras estancias con iluminación natural, utilices puertas lacadas en blanco con vidrieras, para que puedas sacar el máximo partido de la circulación de la luz.

Otra idea que te recomiendo aplicar, siempre que te sea posible, es utilizar puerta corredera en vez de abatible, para separar el salón del hall o recibidor. Así ampliarás el hueco de conexión y obtendrás una mayor sensación de amplitud.

Puerta corredera lacada en blanco con vidriera

APROVECHA LA VERSATILIDAD DECORATIVA DE LAS PUERTAS LACADAS EN BLANCO

Otra de las ventajas indudables de las puertas lacadas en blanco es su versatilidad decorativa. Quedan igual de bien en estilos clásicos que en estilos modernos, y de hecho, son perfectas para decoraciones eclécticas que mezclan elementos antiguos y modernos.

Igualmente, las puertas lacadas en blanco combinan con cualquier tipo de pavimento, sea mármol, porcelánico o tarima. En este último caso, dependiendo de que el color de la tarima sea más claro o más oscuro, se conseguirá un efecto más natural o más sofisticado.

Si te fijas, percibirás cómo son los pequeños detalles como los picaportes, las molduras, los cercos o las jambas de las puertas los que realmente determinan su coherencia dentro del ambiente en el que se utilizan.

A continuación te muestro una casa antigua, en la que se combinan elementos clásicos como la altura de techo, las puertas antiguas y la tarima recuperada, con elementos de mobiliario muy modernos.

Puertas antiguas lacadas en blanco
En este caso,  se han restaurado las puertas antiguas existentes, lacándolas en blanco. Así, se han conservado puertas de muy buena calidad preservando el valor estético de su formato de doble hoja, sus picaportes, molduras y cercos.

SACA PARTIDO A TUS PUERTAS ANTIGUAS LACÁNDOLAS EN BLANCO

Cuando quieras lacar puertas que ya tienes, como el caso de la vivienda anterior, es probable que te pueda interesar recurrir a un lacado “in situ”, es decir, realizado en tu propia casa en vez de en taller.

Si bien ganarás en rapidez y ahorrarás coste, has de tener en cuenta que el acabado no será igual de liso y uniforme, como un lacado al horno. En realidad, no será propiamente un lacado, sino un semi-lacado.

Tanto si lo haces personalmente como si recurres a profesionales, es aconsejable que las puertas se desmonten. En el proceso, habrá que lijar las puertas, arreglar desperfectos con masilla, utilizar una base de imprimación y luego varias manos de pintura de laca epoxi, aplicada con pistola o con rodillo.

GANA LIGEREZA EN TUS PAREDES CON PUERTAS LACADAS QUE PASAN INADVERTIDAS

Otra de las ventajas de las puertas lacadas, especialmente en pasillos o en puertas de armario, es que si su color es igual o parecido al de las paredes en las que se insertan, pasan bastante inadvertidas.

Personalmente, creo que este recurso decorativo es esencial para ganar ligereza y sensación de amplitud, orden y limpieza. Y si bien estas sensaciones son positivas en cualquier vivienda, todavía tienen más valor en casas pequeñas donde es importante combatir la sensación de falta de espacio.

Por ejemplo, observa el armario corrido que te enseño a continuación y comprueba como a pesar de su tamaño no “se viene encima”, sino que se mimetiza con la pared.

Puertas de armario empotrado lacadas en blanco

Y PARA TERMINAR: TRES TRUCOS QUE SACARÁN EL MÁXIMO PARTIDO DE TUS PUERTAS LACADAS EN BLACO

Sean modernas o antiguas tus puertas lacadas en blanco, ten en cuenta los tres trucos que te voy a contar a continuación. Como te decía al principio de este artículo, nosotros los hemos puesto en práctica en muchos de los proyectos decorativos que hemos realizado y nuestros clientes han quedado realmente satisfechos.

Un rodapié de gran formato aporta un toque de distinción y calidad.

Más allá de que el rodapié sea liso o tengo algún tipo de moldura o acanaladura, el elemento más distintivo es su altura. Los rodapiés normales miden 7 cms u 8 cms de alto. Si en vez de utilizar un rodapié normal, utilizas un rodapié de 12 cms (o incluso más si tus techos son altos), comprobarás que el impacto visual no tiene nada que ver. Tu casa transmitirá calidad.

Rodapié lacado blanco de gran formato

Lleva tus puertas hasta el techo y ganarás originalidad y sensación de altura

Aunque llevar las puestas hasta el techo conlleva más coste y una reforma un poco más compleja, puesto que hay que ampliar los huecos, la verdad es que el resultado compensa en la mayoría de los casos.

Hay dos opciones para “llevar las puertas al techo”: hojas de puerta que lleguen hasta el techo o complementar la puerta con un elemento fijo. Ambas quedan muy bien.

En este sentido, te invito a que observes la siguiente fotografía, en la que te muestro un pasillo con puertas cuyas jambas llegan hasta el techo pero sus hojas son de tamaño normal, complementándose el hueco entre hojas y techo con elementos fijos.

Puertas lacadas en blanco hasta el techo

Utiliza el RAL 9010 y consigue modernidad y calidez al mismo tiempo

Cuando se piensa en el color blanco, cuesta imaginarse los múltiples matices y variantes de este color. Para comprobarlo, no tienes más que revisar las diferentes opciones de blanco que te ofrece la carta RAL.

«Para gustos no hay anda escrito», pero personalmente, mi preferido es el RAL 9010, que no es un blanco puro, sino un blanco marfil o perla que resulta mucho más cálido que el blanco puro y por tanto se aleja de la frialdad de laboratorio o de hospital que el blanco puro puede transmitir. Casi todas las fotografías elegidas para ilustrar este artículo, y en concreto la del pasillo de arriba, muestran puertas con el RAL 9010.


Si quieres hacer una reforma de puesta a punto de tu casa, te invitamos a que te acerques a nuestra tienda-estudio de entrecolores en Alcobendas.Te daremos ideas sobre puertas lacadas en blanco o sobre otras pequeñas (o grandes actuaciones) que pueden transformar tu casa.

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