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visillos y cortinas

La única diferencia entre visillos y cortinas es el tipo de tela utilizado en su confección. Los visillos son delicados y ligeros, transparentes o semitransparentes; filtran la luz sin ocultar una vista por completo. Suelen ser de colores claros (la mayoría son blancos o color crema) y de texturas como el tergal, la gasa, la seda, la muselina y el encaje. La ventaja de la variedad de telas de hoy día es que resisten muchos lavados y no necesitan plancharse.

Los visillos ofrecen muchas posibilidades decorativas, ya sean utilizados como el único vestido de una ventana o como parte de un arreglo de varias capas.

Las cortinas, por su parte, se confeccionan con telas de más cuerpo que la de los visillos y aportan calidez e intimidad.

Para colgar visillos y cortinas se utilizan barras o rieles. Las barras están diseñadas para ser vistas y los rieles no. La elección depende en gran medida de tu preferencia personal. Para ayudarte a tomar una decisión, en “entrecolores” tenemos una exposición de barras además de disponer de variedad de catálogos.

Los rieles deben quedar totalmente ocultos tras la cabecilla del visillo o la cortina, cuando estén cerrados, y quedar lo más discretos posibles cuando estén abiertos. Si se desea añadir una galería, un dosel o un arreglo de festones y colgantes, se necesita un riel.

Las barras, son decorativas y no deben esconderse. La parte superior de la cortina cuelga bajo la barra cubriendo parcialmente las anillas o bien pende justo bajo éstas.

Las cortinas y visillos se cuelgan de los rieles o a las barras, por la cabecilla, que es la parte decorativa superior.